PARQUE NACIONAL MOLINO DE FLORES.
Este importante
municipio mexiquense cuenta con una cantidad importante de lugares para ser
visitados por los amantes de la naturaleza y las actividades ecológicas, tal y
como sucede con el monte Tláloc, la elevación más importante de la entidad.
La conquista dejó una
importante huella a través de una construcción colonial conocida como la
Catedral de Texcoco en el arte de Tequitqui, cabe destacar que aquí nació el
barroco texcocano, considerado toda una escuela arquitectónica.
El Molino de Flores es el antiguo casco de una hacienda que se localiza en el municipio de Texcoco. Es aquella tierra con una gran historia en donde tuvo origen la antigua capital del reino de Acolhua, conocida como la Atenas del Anahuac, no solo porque se hablaba el nahuatl mas refinado y se cultivaban las ciencias y las artes, sino tambien porque destaco la gran figura del legendario Rey Poeta Nezahualcoyotl, quien reunio las cualidades a menudo irreconciliables del Guerrero, estadista, legislador, rquitecto, poeta y pensador.
CENTRO HISTÓRICO.
Una
ciudad colonial más del centro del país, en Texcoco aún se conservan varios de
los edificios del siglo XVII y algunas estructuras prehispánicas como las del
denominado “Cerrito de los Melones”. De su centro vale la pena que visites la
Catedral, la Iglesia de Santo Domingo, el Jardín Municipal, el Centro Cultural
Casa del Constituyente, la Capilla de la Enseñanza, entre algunos otros
monumentos históricos.
ZONA ARQUEOLÓGICA DE TETZCOTZINCO.
Significando su nombre “el pequeño Texcoco”, era
tradicionalmente conocida como los baños de Netzahualcóyotl. Ahí también se
encontraban los jardines que él mismo mandara construir, y que llegaron a ser
considerados unos de los primeros jardines botánicos del mundo. Muestra del
gran desarrollo hidráulico de los acolhuas y podrás observar el Baño de la
Reina, el Baño del Rey, el acueducto, el palacio y los baños de las concubinas.



No hay comentarios:
Publicar un comentario